Hiperplasia prostática
¿Qué es la hiperplasia prostática?
La hiperplasia prostática benigna (HPB) es el aumento no canceroso del tamaño de la próstata que comprime la uretra prostática y puede provocar síntomas del tracto urinario inferior (flujo débil, chorro interrumpido, esfuerzo al orinar, nicturia, urgencia, sensación de vaciado incompleto).
Tratamientos farmacológicos:
- Alfabloqueantes (tamsulosina, terazosina, doxazosina): alivian rápidamente los síntomas relajando el músculo prostático/uretral.
- Inhibidores de la 5‑alfa‑reductasa (finasterida, dutasterida): reducen el volumen prostático y el riesgo de progresión y necesidad de cirugía, efecto más lento (meses).
- Inhibidores de PDE5 (tadalafil): mejoran síntomas y función sexual en algunos pacientes.
- Antimuscarínicos y agonistas beta-3 (mirabegron): útiles si predominan síntomas irritativos/vejiga hiperactiva.
- Terapias combinadas: alfa‑bloqueante + 5‑ARI frecuente en próstatas grandes o síntomas severos.
Tratamientos quirúrgicos endoscópicos:
RTU prostática (TURP):
Resección transuretral del tejido obstructivo; estándar para próstatas de tamaño moderado.
Enucleación con láser Holmium (HoLEP):
Enucleación endoscópica eficaz para próstatas pequeñas y muy grandes, baja tasa de sangrado y buena durabilidad.
Vaporización:
Vaporización con láser, buena opción en pacientes con riesgo hemorrágico.
Indicaciones para cirugía:
Falla o intolerancia al tratamiento médico, retención urinaria recurrente, infecciones urinarias repetidas, hematuria ( sangrado ) recurrente, daño renal o hidronefrosis por la obstrucción, o preferencia del paciente.
Conclusión:
La elección entre fármaco y procedimiento endoscópico depende del tamaño prostático, severidad de síntomas, comorbilidades y preferencias; consulte a un urólogo para valorar la mejor opción.